miércoles, 28 de julio de 2010

Precio Único del Libro desata posturas a favor y en contra


Esperan que la norma pueda continuar por muchos años. Entró en vigor este viernes 23 de julio el sistema de registro que permitirá registrar la oferta editorial viva de México.

Aún sigue dando de qué hablar la propuesta del Precio Único del Libro en México. A partir del viernes 23 de julio entró en funcionamiento el sistema de registro que permitirá registrar la oferta editorial viva de México.

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) publicó este viernes 23 los Lineamientos de la Ley de Fomento para la Lectura, por lo que los libreros y editores están obligados a inscribir los títulos.

Para Ruth Castro, encargada de la Librería del Teatro Isauro Martínez, este proyecto dará aún más opiniones, ya que considera habrá muchos que estén a favor y otros en contra. “Va a traer muchos reajustes y beneficios como también va terminar afectando inevitablemente a algunas editoriales, porque libros sí muy caros van a tener que bajar de precio, pero también a las pequeñas editoriales que tienen poco margen de ganancia van a tener que bajar sus precios y les afecta directamente porque son empresas pequeñas”.

Para las librerías, quienes son las que están en contacto directo con los clientes, dice, será lo contrario. “Tal vez para las grandes cadenas que pueden bajar sus precios van a tener que respetar un precio y entonces las librerías más pequeñas ya se van a poder ajustar a estos precios únicos sin que se les afecte que otras librerías tengan mejores precios, porque así vamos a tener el mismo rango en todos lados”.

Lo que trae de fondo esta norma, explica, es que estén mejores los precios y la calidad de los libros para los lectores, pero considera que debe estar acompañado de fuertes campañas además de que sean permanentes. “El fomento a la lectura no es que pongas unos cartelones un mes y ya está, sino desde las mismas escuelas, las mismas casas y muy fuerte en televisión y radio que acompañen esto del precio único, que te inviten realmente a leer y a aprovechar esto de los precios bajos”.

La calidad de los libros no deberá de bajar, ya que asegura se pueden hacer buenas ediciones con bajo presupuesto. “La calidad debe estar sobre todo en el contenido, por ejemplo en otros países sí se hacen estas ediciones de lujo, pero le dan prioridad a eso, a editar al mayor número de autores en un papel muy barato, sí, pero para que toda la gente tenga acceso a ello”. Lo que se busca entonces, dice, es poder leer más y tener mayor acceso a la cultura, la literatura y las investigaciones en todos los campos y dejar de lado el material.

Para los ilustradores y los autores de los textos, explica que será relativo para ellos, ya que las editoriales son las que manejan si ellos se quedarán con un porcentaje o si se les pagará por anticipado sus creaciones. “No estoy tan informada si en este reajuste de reglamentación van implicados los autores con mayor ganancia, pero también sería que puedan tener mayor oferta y aunque bajen los precios, sí que tengan más lectores”.

Espera que funcione esta norma que en otros países ya se tiene, “pero insisto en que debe de ir acompañado de una reestructuración desde debajo de todo. Que aprovechen las escuelas, instituciones para que puedan comprar más libros y no sólo en lo individual”.

Claves
Labor a fondo

Ruth Castro señala que en pequeño, cada librería debe de hacer su campaña de fomento a la lectura para que se pueda atraer al público, “porque esto lleva años que se ha estado aplazando lo del precio único”.

Una de las reglas que se cambian es que las librerías pagan mucho en fletes y eso afecta el porcentaje de ganancia que se tiene y aquí están en una de las normas que las librerías deben de tener un mejor precio.

Ahora batallan porque entran en un dilema de que les cueste más barato el flete pero que tarde más días, lo que provoca a un cliente enojado, que a veces prefiere comprarlo en otro lado y que le cobren el flete.
Torreón, Coah.

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