lunes, 28 de diciembre de 2009

Paul Auster alista su nueva novela


Sunset Park se publicará en Estados Unidos en noviembre

El escritor estadounidense Paul Auster dijo hoy en la ciudad española de León (norte) que ya tiene lista su nueva novela Sunset Park, que saldrá publicada en Estados Unidos el próximo noviembre.

Se trata de una obra actual, que se desarrolla desde noviembre de 2008 hasta mayo de 2009 y en la que cuenta el día a día de múltiples protagonistas, "el mismo número de hombres que de mujeres" , dijo Auster en una rueda de prensa.


Como buena parte de su producción literaria, la nueva novela transcurre en Nueva York y en ella se vale de múltiples narradores para contar la trama.


Auster explicó que se siente más cómodo contando así las historias y que antes usaba únicamente un narrador porque "igual no estaba preparado" para usar varios.


El Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2006 se refirió además a asuntos como la piratería y advirtió del peligro que supone no respetar los derechos de autor para la "creación" en general, no solo para la música, sino para la literatura, a través de los libros electrónicos.


"La gente joven piensa que se puede conseguir todo gratis" a través de internet y lo que se debería intentar es hacerles entender que "estas cosas están creadas por individuos, que cuesta sacrificio hacerlas y que necesitan ser compensados por el trabajo" , ya que, de lo contrario, "la maquinaria puede pararse".


En cuanto al acto de escribir, afirmó que "es una manera bastante terrible de vivir" y reconoció que si alguien le pidiera consejo le diría que no lo hiciera, o por lo menos que no se preocuparan por el aspecto comercial.


Auster habló además de la soledad, que implica el acto de escribir, y consideró que para hacerlo "hay que tener cierto gusto para estar solo y cierta sensibilidad" para ello.


"La soledad es como un acto de desaparición" , explicó el autor, que también se refirió a las palabras, que aunque nos definen como seres humanos, se puede vivir sin ellas.


La amplia producción de Auster abarca prácticamente todos los géneros literarios, desde el relato y la novela al ensayo y la poesía, sobre la que dijo que "hace casi más de 30 años" que no escribe un poema, a excepción de en reuniones familiares o para hacer a la gente reír y, aunque no puede predecir nada, de momento no tiene pensado escribir poesía.


Auster recibirá hoy el Premio Leteo, que otorga el Club Leteo de jóvenes escritores de León. León, España

jueves, 24 de diciembre de 2009

Revelan vestigios de civilizaciones precolombinas

Imágenes aéreas y de satélite han dejado ver alrededor de 260 caminos gigantes, zanjas y formas geométricas localizadas en una región de Brasil, cercana a la frontera con Bolivia, de acuerdo con una publicación de Linda Geddes, de la revista "NewScientist".

La deforestación en el Amazonas ha dejado al descubierto huellas de una posible civilización que existió antes de la llegada de españoles y portugueses al continente americano.

Imágenes aéreas y de satélite han dejado ver alrededor de 260 caminos gigantes, zanjas y formas geométricas localizadas en una región de Brasil, cercana a la frontera con Bolivia, de acuerdo con una publicación de Linda Geddes, de la revista "NewScientist".

Algunos de ellos son cuadrados o rectangulares; mientras que otros forman círculos concéntricos o figuras geométricas complejas, tales como hexágonos y octógonos conectados por caminos o carreteras, descritos por los investigadores como geoglifos.

Estos últimos miden hasta 11 metros de ancho y uno a dos metros de profundidad.

Otros vestigios que hablan de civilizaciones anteriores son los lugares conocidos como las "ciudades jardín", en el norte de Brasil, que datan alrededor del año 1400.

Cabe destacar que las estructuras desenterradas en las "ciudades jardín" no son tan similares o geométricas, como los geoglifos.

No obstante, ambos descubrimientos demuestran que las áreas altas del Amazonas estuvieron pobladas mucho tiempo antes de la llegada de los europeos al continente.

En las excavaciones se ha descubierto cerámica, piedras de moler y otros signos de presencia humana en algunos de los sitios, pero no en otros, lo que sugiere que algunos tenían un papel puramente ceremonial; mientras que otros pudieron haber sido usados como defensa.

No hay pruebas de que los amazónicos hayan construido pirámides o inventado el lenguaje escrito en forma de sociedades, como en Egipto o Mesopotamia, por lo que podría pensarse que quienes estuvieron en ese lugar pudieron haber sido tribus nómadas.
Ciudad de México

Publican en internet cartas de Joan Miró

Se trata de dos misivas del célebre pintor catalán
Éstas repiten de forma constante aquella idea del sacrificio que le suponía la pintura

Dos de las cartas del célebre pintor catalán Joan Miró, fallecido el 25 de diciembre de 1983, aparecen
publicadas en la red, las cuales repiten de forma constante aquella idea del sacrificio que le suponía la pintura.

Ninguna de las dos misivas son inéditas, pues forman parte del primer tomo del "Epistolari catala. 1911-1945", publicado por la
Editorial Barcino y la Fundación Miró, hace algunos años.

Este trabajo se limita a incluir, entre muchas otras, las cartas escritas por el artista a un corresponsal catalán: Ráfols o Ricart, a
su pareja Lola Anglada, a su galerista Dalmau y al crítico Sebastián Gasch, por mencionar algunos.

Una de las cartas que circulan por Internet, dirigida al pintor malagueño Pablo Picasso en mayo de 1923, muestra varias líneas
escritas bajo el dibujo de uno de los corazones, que dibujaba Miró en esa época, atravesado por una flecha goteante de sangre.

Hacía poco que estaba en París y Picasso era para él su referente. Le confesaba que estaba "A la búsqueda de una señora Miró,
un taller y un marchante".

Autor de muchos de los cuadros originales del siglo XX, el pintor español Joan Miró fue uno de los grandes exponentes del
surrealismo y expresionismo, cuya obra se erige entre las más importantes de la cultura y el arte universal.

Nació el 20 de abril de 1893 en Barcelona, España, en el seno de una familia de artesanos. Su padre fue relojero, oficio que
posteriormente quedó plasmado como una de las influencias temáticas más recurrentes en su obra.

Después de trabajar en una farmacia, enfermó, y se fue al campo a descansar, ahí se enamoró de la naturaleza y fue cuando decidió
dedicarse a las artes plásticas.

A su regreso a Barcelona estudió en la Escuela de Bellas Artes y, después, en la Lonja. Entre 1907 y 1912 estudió en la Escuela de
Arte Francesa.

En su obra reflejó su interés por el subconsciente, en lo "infantil" y en su país. En entrevistas y escritos que datan de la
década de los 30, Miró manifestó su deseo de abandonar los métodos convencionales de pintura, en sus propias palabras de "matarlos,
asesinarlos o violarlos", para poder favorecer una forma de expresión que fuese contemporánea.

Su obra tiene varios periodos. Sus primeros cuadros, entre 1915 y 1918, estaban influidos especialmente por los pintores Paul Cezanne
(1839-1906), Vincent Van Gogh (1853-1890) y otros artistas franceses.


Desde temprano mostró su gusto por las figuras y los paisajes rurales.

Según los expertos, en estos trabajos quedó plasmada una mezcla de varias influencias, principalmente de los brillantes colores de
los fauvistas, de las formas del cubismo y de la bidimensionalidad de los frescos románicos catalanes.

Hasta ese momento trabajaba en solitario, pero en 1920 se trasladó a París, donde conoció a Pablo Picasso y pasó a formar parte
del dadaísmo.

Bajo la influencia de los poetas y escritores surrealistas logró madurar su estilo. En 1928 hizo un viaje a Holanda y elaboró una
serie de pinturas que expuso en Nueva York, ya con efectos de la escuela parisina.

Para 1937, su apoyo a la causa republicana le valió ser expulsado a París durante la Guerra Civil Española (1936-39). En 1940
regresó a su tierra natal como consecuencia de la invasión nazi en Francia.

Durante esa época realizó varios viajes a Mallorca, donde pintó cuadros con formas de luna, estrella, sol y constelaciones.

En lo artístico, su estilo viaja hacia un realismo vanguardista, que guarda una estrecha relación con el expresionismo, en cuyas obras
emprende una búsqueda de las verdades espirituales bajo las apariencias de la naturaleza vegetal y animal.

Durante los 50 se dedicó a experimentar con otros medios artísticos, como grabados y litografías. También trabajó con la
acuarela, pasteles, collages, pintura sobre cobre, escultura, escenografías teatrales y cartones para tapices.

Fue galardonado con el premio Guggenheim (1958) por su pintura mural "El día y la noche", que se encuentra en el edificio de la
UNESCO de París, y nombrado miembro honorario de la Academia de Bellas Artes y Letras de Estados Unidos (1960).

En 1962, el gobierno francés le nombró caballero de la Legión de Honor, y Gustavo Adolfo, rey de Suecia, le concedió el ingreso en la
Real Orden de Caballeros de Vasa.

Durante los años 70 hizo una escultura revolucionaria, con la cual trabajó hasta su muerte.

Entre sus obras más importantes se encuentran "Still-Life with a rose" (1916), "Hermita de Sant Joan de Horda" (191, "Autorretrato"
(1919), "La masia" (1922), "Terra llaurada" (1924), "Carnaval del arlequín" (1925), "Interior holandés" (1928) y "Pintura según un
collage" (1933).

Así como "Retrato IV" (1938), "Personages in the Night Guided by the ¿Phosphorescent Tracks of Snails" (1940), "Dawn Perfumed by a
Shower of Gold" (1954), "Azul 3" (1961), "Gota de nieve sobre nieve rosa" (1968), "Personaje delante del sol" (1968) y "Tapiz Tarragona"
(1970). También las esculturas "Mujer y pájaro" (1982) y "Mujer" (1983).

La simplicidad abunda en su obra y su pureza de líneas destaca sobremanera, dando como resultado la gran admiración que su trabajo
suscita.

Murió el 25 de diciembre de 1983 en Palma de Mayorca, en las Islas Baleares. Fue reconocido como el gran artista de la España
democrática, sus restos descansan mirando al mar y al cielo desde su sepulcro en la montaña catalana de Montíuc, España. México, D.F.

Descubren civilización antigua en el Amazonas

Señales de lo que pudo haber sido una antigua civilización desconocida han salido a la luz entre los bosques con árboles talados del Amazonas

Señales de lo que pudo haber sido una antigua civilización desconocida han salido a la luz entre los bosques con árboles talados del Amazonas.

Unos 260 caminos gigantes, zanjas y formas geométricas fueron localizadas desde el aire en una región de Brasil cercana a la frontera con Bolivia, según publica la revista NewScientist.

La visión tradicional decía que previo a la llegada de europeos en el siglo XV no existían sociedades complejas en la cuenca del Amazonas, pero la deforestación, aunada a las imágenes de satélite y los vuelos de reconocimiento sobre la zona, exponen una historia distinta.

Dense Schaan, arqueóloga de la Universidad Federal de Pará, en Brasil, ha hecho varios de los nuevos descubrimientos en sobrevuelos y examinando imágenes de Google Earth.

“Cada semana encontramos nuevas estructuras. Algunas de ellas son cuadradas o rectangulares, mientras que otras son círculos concéntricos o figuras geométricas conectados por caminos”, dice la investigadora brasileña.

Huellas humanas



Luego de distintas excavaciones en la zona se ha encontrado cerámica, piedras para afilar y otros signos de que existieron habitantes humanos en algunos lugares de la amazonia brasileña. Una de las hipótesis apunta a que algunas de estas zonas tuvieron un uso ceremonial.

Otras de las estructuras que se hallaron en la zona están orientadas hacia el norte, lo que sugiere connotaciones astronómicas también.

“Muchas de las grandes civilizaciones tienen bases ribereñas y el Amazonas por mucho tiempo ha sido subestimado en ese sentido”, dice Colin McEwan, director de la sección de las Américas en el museo británico de Londres.

Pese a falta de evidencia de construcción de pirámides o un lenguaje escrito como en el caso de las antiguas sociedades de Egipto y Mesopotamia, en el Amazonas se manifiesta algo más que tribus nómadas aisladas, en términos de complejidad social y domesticación del terreno, comenta el especialista.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Silvino Jaramillo, creador de villancicos mexicanos


El decano del periodismo regiomontano se ha encargado de darle un matiz muy especial a los tradicionales cantos navideños, pues a la par de su carrera compuso 10 piezas que se tocan por todo el país.

Corría el año de 1955 cuando la familia del compositor Silvino Jaramillo se asentaba en la ciudad, procedente de Michoacán. Cargando en sus brazos a su pequeña hija, el músico tarareaba canciones navideñas que, con un poco de arreglo, se convertirían en uno de sus villancicos más interpretados: “México, ángel y pastor”.

Sí, los clásicos villancicos navideños que se escuchan por estas épocas son del gusto popular y casi nunca faltan en las posadas que se hacen en barrios o en las casas de la ciudad, pero ¿por qué no cantar un villancico que tenga ritmo de son o de un jarabe?

En Monterrey, el maestro Silvino Jaramillo –decano del periodismo regiomontano– es un personaje que se ha encargado de darle ese matiz muy mexicano a los tradicionales villancicos, componiendo 10 piezas que se tocan por todo México.

Ya lo decía Félix Carrasco, director de la Orquesta Sinfónica de la UANL, hace unos días: “muchos de los villancicos mexicanos que se cantan son de (Silvino) Jaramillo, pero muchos no lo saben”. Hace dos jueves, la OSUANL le dedicó el concierto final de este año a Jaramillo, al ejecutar, musicalmente hablando, siete de sus villancicos.

A comienzos de diciembre, diferentes escuelas corales del Distrito Federal y de Michoacán interpretaron programas navideños, donde incluyeron villancicos compuestos por el maestro Jaramillo.

“Sí, sí sé que los incluyen, incluso el año pasado salió un disco de Óscar Chávez donde cantó ‘México, ángel y su pastor’ lo escuché y lo hace muy simple, con su guitarra y un grupito de niños y me gustó esa versión”, expresó el maestro Jaramillo, quien recuerda toda una vida de aventuras y proyectos desde la comodidad de su casa.

Entre huapangos y sones
La búsqueda de un sentido mexicano a los villancicos, de algo que la gente pudiera cantar y que se adecuara a su realidad fueron las causas por las que a Silvino Jaramillo, quien este 2009 cumplió 85 años de vida, le nació el componer villancicos con un toque mexicano.

“Las letras son lo que le dan el toque de realidad al villancico, porque el villancico tiene la cualidad de que es muy sencillo en su música y yo quise hacerlos mexicanos porque quería que la gente los cantara con su propia música, con huapangos y sones”, explicó Jaramillo.

Aunque el más conocido de su repertorio es “México, ángel y pastor”, el también periodista cuenta con “Villancico michoacano”, en donde incluye palabras en la lengua tarasca.

“El ‘Villancico michoacano’ tiene varias palabras del Tarasco, las cuales tomé de varios libros y ahí fui acomodando las palabras y pues salió simpático el villancico”, recordó el periodista decano.

Sin embargo, de los 10 villancicos que el maestro compuso el primero fue “México, ángel y pastor”, el cual tiene su propia historia de concepción, muy ligada a sus primeros años en Monterrey.

“Estaba recién casado, nació mi primera hija allá por 1955 y estaba abrazándola allá por donde vivíamos, entonces yo le cantaba en broma y ella se reía, entonces se me ocurrió una estrofa y se me quedó y fue así fue como nació mi primer villancico, que es ‘México, ángel y pastor’”, expresó el músico.

Después, el éxito de ése villancico no se hizo esperar y llegó de distintos estados del país. Según evoca el maestro Jaramillo, ‘México…’ se publicó en la revista Schola Cantorum –que editaba a nivel nacional el Conservatorio de las Rosas, en Michoacán– por lo que tuvo una resonancia en todo el país.

“En el primer año que se cantó me llegaron 22 cartas de diferentes estados donde me decían que lo habían cantado y me daban las gracias por dejar que se cantara… ¿Por qué no voy a dejar que lo canten si para eso son las obras?”, exclamó el que fuera director del Coro de Niños Cantores de Monterrey.

Así, mientras que agrupaciones de Michoacán o del Distrito Federal interpretan, año con año, los villancicos del maestro Jaramillo, en Monterrey las partituras originales de ésas composiciones se encuentran resguardadas en la casa del maestro, en espera de que alguien se anime a cantarlas.
Monterrey, NL

Ser mujer en México

Juana’s soul o la insignificancia de llamarse Juana, monólogo a cargo de Vanessa Bauche.

Una mujer llamada Juana que se fragmenta como los cristales de un espejo para ver a través de los reflejos a las múltiples mujeres que luchan, que se encuentran, que se enojan, que se indignan con la injusticia y la impunidad de una sociedad que parece ignorar los grandes problemas que tiene como nación; una Juana que es la vecina, la hija, la madre, la abuela; la que de alguna manera ha enseñado una forma y una manera de vivir.

Esto es parte del mensaje que Vanessa Bauche deja con su espectáculo unipersonal Juana’s soul o la insignificancia de llamarse Juana, una obra dirigida por Abraham Tari en escena multimedia.

Con músicos en vivo, capitaneados por Roger Leos, la experiencia sencillamente resulta ser fascinante, donde el apoyo con proyecciones en tercera dimensión pasa a segundo plano debido a la excelente interpretación de Bauche. Con su monólogo confronta lo que significa ser mujer en una sociedad como la de México.

Provocar todo un cúmulo de emociones en una hora y media no es fácil, pero Vanessa lo logra magistralmente al contar la historia de “las Juanas” que a diario viven la inequidad de género, la violencia y el maltrato.

Es de destacarse la escena donde una de las múltiples Juanas tiene un encuentro con Dios, quien le encomienda algunas tareas para resolver varios problemas políticos de México. Con ironía y sarcasmo, pero sobre todo haciendo uso de sus habilidades histriónicas, Bauche logra llevar sencillamente al espectador de la crítica política ácida a la reflexión sobre un sistema que parece burlarse de los derechos que todo mexicano tiene.

De igual manera sorprende su faceta como cantante, ya que durante la puesta interpreta cinco canciones –una de su autoría– para luego cerrar con la famosa pieza del Canto Nuevo “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, que hiciera popular la recién fallecida Mercedes Sosa.

En fin, Juana’s soul resulta ser una experiencia fascinante que logra reecontrar al espectador con los espectáculos a la usanza de los cabarets de los años cuarenta, donde las emociones fluyen y dejan un sabor de boca que provocan cuestionamientos: ¿Qué tan cerca estamos, siendo hombres o mujeres, de vivir en cada día y a cada hora las experiencias de estas Juanas, y qué tanto estamos haciendo desde nuestra trinchera para cambiar lo que sabemos que está mal?

Ojalá que este espectáculo le dé la vuelta a toda la República Mexicana, y al mundo, porque muy seguramente en cada una de las ciudades Bauche se encontrará, no con sus cinco o diez Juanas multiplicadas en el escenario, seguramente esas Juanas se multiplicarán en cien o quizás mil que vean en su obra un mensaje de esperanza para lograr el cambio que tanto se necesita, no sólo como sociedad mexicana, sino a nivel mundial. La obra sólo estuvo el fin de semana pasado en Monterrey, dentro de una gira nacional, pero esperemos que regrese para que más regiomontanos disfruten de ella.
Monterrey, NL

Las nuevas generaciones de escritores carecen de ideología

En los convulsos 70, hubo autores que consideraron necesario jugarse la vida por defender ciertas causas

En marzo de 1982, pocos meses antes de que la Academia sueca otorgara a Gabriel García Márquez el Premio Nobel de Literatura, la ya desaparecida policía política de México fichó al escritor por considerarlo no sólo “procubano y soviético”, sino también “un agente de propaganda al servicio de la dirección de Inteligencia” de la isla comunista.

El colombiano afincado en México fue vigilado en este país durante dos décadas, según los documentos publicados en septiembre por KIOSKO. Y esa vigilancia parece una alternativa más bien leve si se la compara con la censura, persecución, exilio o incluso asesinato que padecieron otros escritores de la época en diversos países latinoamericanos.

La perplejidad que genera el expediente abierto al agente Gabo visto más de 20 años después, refleja la transformación radical que en este periodo sufrió no sólo la realidad política de Occidente, sino también el papel que los escritores buscaron y desempeñaron en ella.

Si en los 70 muchos autores consideraron necesario jugarse la vida por defender ciertas causas, las nuevas generaciones se presentan más ensimismadas, desideologizadas e independientes.

“Me altera mucho que todos los estudiantes que he tenido no hayan escrito poesía política”, lamentaba este año durante una conferencia el también premio Nobel Derek Walcott, profesor de Literatura en la Universidad de Boston.

“Pocos escriben sobre la responsabilidad del imperio y eso me preocupa, porque no sé si ese silencio es un aislamiento”, dijo el poeta y novelista.

El papel del intelectual

También Mario Vargas Llosa insistió recientemente en esa idea. Para el peruano, candidato a la presidencia de su país en 2000, el intelectual “tiene la obligación de intervenir en el debate cívico, en el debate de las ideas“, según reclamó al presentar en Madrid Sables y utopías, una colección de crónicas, artículos polítocos y cartas escritos durante casi medio siglo de trabajo incansable.

¿Qué separa esas voces del engagement literario de las nuevas tendencias menos interesadas por influir directamente en la realidad? El retroceso de las ideologías, el descrédito en la política y los errores cometidos por intelectuales defensores de ideas utópicas que luego se mostraron siniestras pueden explicar parte de ese cambio.

Otro factor determinante fue la caída de muchos totalitarismos. “Contra un enemigo claro es relativamente fácil escribir. Una vez que cayó la dictadura es más difícil ubicarse”, explica Cristina Naupert, profesora de Literatura Comparada en la Universidad Complutense de Madrid y experta en el tema. “Generalizar es difícil. Pero puede verse por ejemplo que en la Europa del Este los escritores quedaron más politizados. El Premio Nobel de este año a Herta Müller de algún modo reconoce su persecución por la dictadura y su actividad literaria para hacerle frente", dijo en referencia a la autora cuya obra es un testimonio del régimen de Ceaucescu en Rumania.

El último punto de inflexión clave en el antiguo debate entre una literatura comprometida y otra que se reivindica como espacio de libertad e independencia se remonta a la caída del Muro de Berlín, de la que ahora se cumplen 20 años, y al consecuente fin de un mundo bipolar.

Naupert, nacida y formada en la antigua República Democrática Alemana, estudió el papel de los escritores de la Alemania del Este antes, durante y después de ese acontecimiento, y lo comparó con el de los españoles en la transición tras la muerte de Franco. Su conclusión es que, junto con el régimen dictatorial, se hundió “un estricto sistema de coordenadas de valores en los que se reconocía una identidad cultural”.

“Este corsé era detestable, pero aun así formaba parte, aunque fuera de manera negativa, de esta autoconciencia cultural, una especie de antipatria espiritual”, afirma Naupert en un nuevo libro, cuya traducción al español aparecerá en breve con el título Narrar en libertad. Transiciones literarias en España y Alemania Oriental.

Después de la transición

Por otra parte, el mundo que emergió después de la transición española o la Wende (cambio) en la Alemania del Este reunificada tampoco favoreció la inscripción social del autor.

“En la cultura posmoderna altamente dada al relativismo del todo vale, los intelectuales, antaño tan mimados y considerados, se encontraron pronto desplazados hacia posiciones marginales. Sus obras ya no eran más que un producto entre muchos que ahora competían por atraer a consumidores (compradores) en el mercado insaciable de nuestra sociedad de ocio y diversión”.

El resultado es que el escritor quedó, en palabras de Naupert, con “la sensación angustiosa de sobrar”.

Por supuesto que la caída del Muro de Berlín, al contrario de lo que pensaron algunos en su momento, no implicó “el fin de la historia” ni de los estímulos para una escritura dirigida a la realidad.

La literatura disidente es una necesidad natural en casos de regímenes más férreos, como el chino.

Acontecimientos como los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York reclaman un intento de organizar y asimilar a través de la palabra la nueva realidad que generan.

“Después de los atentados contra las Torres Gemelas, ningún novelista podía escribir sobre otra cosa”, explicaba en una entrevista reciente el británico Martin Amis, que acaba de publicar una selección de sus artículos sobre el tema.

Al mismo tiempo, el surgimiento de nuevas preocupaciones y desafíos suele generar otras formas de compromiso, como lo indica la aparición de nueva corriente de “ecocrítica” centrada en “las relaciones entre la literatura y el medio ambiente”, según explican Cheryll Glotfelty y Harold Fromm en The Ecocriticism Reader, considerado la Biblia del nuevo movimiento.

A mediados del siglo XX, el español Gabriel Celaya afirmaba en un conocido poema en defensa de la literatura comprometida que “La poesía es un arma cargada de futuro”. Por un juego del destino, el francés Stendhal parecía responderle más de 100 años antes al escribir que la política en una novela “es como un pistoletazo en medio de un concierto”.

Hoy nada parece interrumpir la calma del concierto. Pero es seguro que entre el público sigue habiendo más de un autor “armado” atento a cualquier situación que reclame de su poesía.